Ciudad de Panamá/Ginebra, 10 de octubre de 2026 – Tras el terremoto de magnitud 7,2 que sacudió el viernes la costa del Pacífico del país, la Cruz Roja Panameña ha movilizado a su personal y al voluntariado para prestar ayuda humanitaria a las comunidades más afectadas y apoyar las labores de respuesta, dando prioridad a los primeros auxilios, el apoyo psicosocial y la evaluación de necesidades. Desde las primeras horas de la emergencia, las delegaciones y los equipos de la Sociedad Nacional han estado verificando la información, evaluando los daños y prestando asistencia a la población en distintos puntos del país. Esta labor tiene como objetivo identificar las necesidades de las personas afectadas y contribuir a una respuesta coordinada con las autoridades y los equipos de primera intervención. Para respaldar y ampliar los esfuerzos de la Sociedad de la Cruz Roja de Panamá, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha puesto a disposición sus mecanismos de respuesta global. Estos mecanismos se activarán en función de los resultados de las evaluaciones de daños y de las prioridades de respuesta establecidas por la Sociedad Nacional. En Penonomé, las personas voluntarias han prestado primeros auxilios, agua y refugio temporal en la delegación local de la Cruz Roja, mientras que en Chitré, La Villa, Las Tablas y Pedasí, los equipos han estado comprobando y evaluando las condiciones en las comunidades y colaborando en las evacuaciones cuando ha sido necesario. En Changuinola y Almirante, los equipos han prestado asistencia a las personas afectadas, han trasladado a personas para que recibieran atención médica y han prestado apoyo a quienes sufrían trastornos emocionales. En Barú, los equipos han facilitado la atención hospitalaria a las personas que la necesitaban. En Aguadulce y otras localidades, continúan las labores de coordinación y evaluación de daños. En otras zonas, como Colón, David, Arraiján y algunas partes de